De qué nos tenemos que proteger durante el verano

Es alucinante

Con la llegada del buen tiempo y las vacaciones siempre intentamos olvidar las preocupaciones que predominan en nuestro día a día, cosa que es muy sana y altamente recomendable. El peligro se encuentra cuando además de las preocupaciones olvidamos los cuidados, ya que durante el verano nuestra piel está expuesta a muchos peligros.

El universo no quiso dejar que el verano fuera perfecto. No podían existir el buen tiempo y las vacaciones y dejarnos disfrutar, no, eso sería demasiado bueno. Alguien tuvo que inventar las quemaduras solares, los mosquitos, las medusas y las infecciones. Para que no os estropeen todos vuestros días libres os recomendamos un poco de información y precauciones, ¡que no cuesta tanto tomarlas, y os pueden salvar las vacaciones!

Mosquitos e insectos

Los insectos son para casi todo el mundo lo peor del verano. Hay muchísimos, se meten en casa con mucha facilidad, y pican incluso más de lo que molestan. Y sus picaduras no sólo pueden provocar infecciones si nos rascamos demasiado, si no que pueden llevar a graves problemas de salud como el virus del Nilo Occidental o la enfermedad de Lyme.

¿Cómo prevenirlos? La única forma es usando repelentes de insectos, siendo los más recomendables los de DEET, aceite de eucalipto con limón o picardina.

Dermatitis de contacto o picaduras de plantas

Estas reacciones alérgicas o erupciones que provoca el contacto con algunas plantas también pueden estropearnos un día al aire libre. A veces sólo son picores, otras veces llegan a provocar ampollas o urticaria. Desde las ortigas y zarzas a la hiedra venenosa, también la vegetación puede convertirse en enemigo de nuestras vacaciones. Para protegernos lo principal es conocer el aspecto de las plantas peligrosas y evitar tocarlas, y para recuperarnos de su picadura, a veces es suficiente con frotar la zona con unas hojas de romaza, pero si la urticaria es severa, lo más recomendable es consultar a un médico.

Infecciones por hongos

No sólo los hongos de las piscinas o los que pueden salir en los pies por llevar zapato cerrado en verano pueden provocarnos infecciones. Durante el verano la infección por hongos o tiña versicolor se vuelve más común gracias al calor, la humedad y el aumento de la sudoración, provocando manchas en las zonas de la espalda, el pecho y el cuello. Para evitar estas infecciones lo mejor es darse buenas duchas siempre después de haber sudado; y para tratarlas, si no desaparecen con el tiempo, es recomendable acudir a un dermatólogo.

Y por supuesto, no olvidéis las quemaduras solares. Protegerse del sol con cremas de alto factor es el punto número uno de la lista “cómo disfrutar el verano de forma responsable”.

Autor: Gabriela López

Fuente de la imagen: http://www.aaaai.org/




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