Cómo recuperar la atracción sexual cuando se ha esfumado

sexo en los videojuegos

La llegada del trabajo, la colada, el ordenador, a veces un libro. Un paseo con el perro, un poco de limpieza, la cena, el ir a dormir. Así es vuestra vida cotidiana. Seguro que muchas veces pensáis: ¿dónde se ha esfumado la atracción sexual? ¿Esa chispa que hacía las noches ardientes? Otra pregunta: ¿puede uno volver atrás y recuperar aquellos momentos? ¿Cómo es posible que todo eso haya pasado? ¿Dónde se ha ido ese vínculo tan fuerte y la intimidad? Dirás: la vida, rutina, edad… Pero ¿eres consciente de que las cosas que acabas de enumerar son únicamente unas excusas? La vida es bella y hay que sacar de ella todo lo mejor. Con la rutina uno a menudo justifica su pereza, falta de ganas e involucramiento. Pero la rutina no equivale a una sentencia – se puede, o más bien, hace falta eliminarla, lo cual no es tan difícil como parezca. ¿Y la edad? Nunca es tarde para el sexo y el amor. Así es: buscas una justificación mientras que tienes las soluciones al alcance de tu mano.

1. El diálogo es la madre de los inventos

Hemos cambiado este dicho a propósito. Intentemos aplicarlo a la esfera sexual. Al principio todo es perfecto – las hormonas hierven, sientes mariposas en el estómago, tienes ganas de hacerlo todo el tiempo y en cualquier lugar. Sin embargo, con el paso del tiempo estos “síntomas” disminuyen y ceden el paso a la vida anteriormente mencionada. Este tiempo sirve para sintonizar en los asuntos íntimos. Se apaga el primer enamoramiento, surgen unas necesidades concretas, inclinaciones y direcciones que queréis tomar en vuestra relación. A veces la primera excitación os tapa vuestras preferencias – os dejáis llevar totalmente por un momento y por vuestra pareja; luego, cuando llegáis a la conclusión de que ciertos métodos o formas de intimidad no os van bien del todo, tenéis miedo de hablarlo. Sentís miedo porque no queréis estropear lo que ya habéis conseguido construir – esa magia, encanto, química que ha surgido entre vosotros. Y así permanecéis, inmovilizados  por la falta de voluntad porque no queréis hacerle daño a la otra persona. No tengáis miedo de hablar sobre vuestras necesidades. Cómo lo queréis, dónde, y qué cambiaríais. Intentad y probad diferentes soluciones. Hay suficiente tiempo para eso en cualquier momento de vuestra relación. Un diálogo adecuado es la cosa más esencial que puede transformar la relación por completo. Si os parece difícil empezar a hablar, os lo facilitarán las siguientes preguntas. Contestadlas primero por vuestra propia cuenta y contadle después a vuestra pareja: ¿Cuáles son mis pensamientos acerca de nuestra relación? ¿Cómo me gustaría sentirme en ella? ¿Qué cosas me faltan en esta relación? ¿Qué puedo hacer para que se acerque a mis expectativas? ¿Qué podría hacer mi pareja para que nuestra relación mejore?

2. Variedad

Un tópico bastante explotado, pero si realmente se empleara, tal vez la relación tendría otra cara. La variedad, refrescamiento, cambio – son palabras clave que a veces son verdaderamente insignificantes pero dan enormes resultados. ¿Qué significa la variedad? Todo tipo de juguetes eróticos (collares, bolas chinas, esposas, vibradores, masajes), actuaciones, juegos, productos BDSM, cambio de lugar (una escapada de fin de semana, una cita rápida en la oficina o un descanso para comer a mediodía en casa), películas eróticas (elegid soft porno). Una pregunta: ¿cuándo fue la última vez que os acariciasteis? Un simple abrazo, caricias sin más (por lo menos no al principio). Es lo que suele despertar la atracción sexual – ¿lo sabíais?     Lo verás y tal vez te sonreirás pero esto funciona de verdad. Prueba algo nuevo. Intenta avivar la relación organizándolo todo de manera natural, sin presionar, tomándolo con calma. Estar relajado ayuda mucho.

3. Ayuda

Es una palabra general y no necesariamente tiene algo que ver con el médico. Simplemente a veces es difícil luchar contra la naturaleza y se puede o incluso conviene aceptar un poco de ayuda. Para el hombre: si detectas problemas de erección, prueba uno de los estimulantes naturales p.ej. Erozon Max. Para la mujer: si tomas pastillas anticonceptivas y constantemente notas la falta de deseo sexual, acude al ginecólogo – tal vez ya es hora de cambiar el método anticonceptivo. Para los dos: si sentís que los remedios mencionados arriba no os han ayudado, o no sabéis muy bien cómo incorporarlos a vuestra vida cotidiana, ¿por qué no pedir la consulta de un psicólogo o sexólogo? Últimamente realizar un coaching sexual – asistir a unos talleres especiales para las parejas con problemas de vida sexual – se hace cada vez más popular. Tales consultas os darán la información  sobre cómo entenderse eróticamente, os ayudarán a desarrollar vuestra propia sexualidad y buscar inspiración. ¿Qué no se debe hacer? No lo dejéis tal como es. Necesitáis un cambio, un pequeño terremoto que os despierte del letargo y os muestre que a cualquier hora, a cualquier edad podéis disfrutar de momentos íntimos. Y que seguís queriéndoos.




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