Edy Tavares: de no saber botar un balón a la NBA

La historia de Walter ‘Edy’ Tavares bien podría dar para un guion de Hollywood y además con éxito de taquilla garantizado. Hay formas y formas de entrar en contacto con el deporte y, desde luego, la suya con el baloncesto no se rigió por el protocolo habitual, tal y como han narrado varios documentales como “Little Edy 2’20 x 2’40” y “El gigante de Maio”.

edy

Foto: http://www.solobasket.com/

Aquél que sueña con la canasta, pasa muchas horas tratando de encestar desde temprana edad, ya sea en la calle, en la disciplina de un equipo o de ambas maneras. Ajeno esto, vivió toda su infancia y adolescencia en Maio (Cabo Verde) Edy Tavares, donde junto a sus amigos fantaseaba con ser futbolista del Benfica, mientras jugaba al fútbol por la arena de su isla. Sin embargo, su constitución, con 14 años ya medía dos metros, nunca estuvo echa para dar patadas a un balón.

No fue hasta los 17 años, cuando un alemán que regentaba un bar en Maio le abrió los ojos y le hizo saber de un deporte, en el que la estatura es fundamental. Y de eso Edy Tavares siempre ha ido sobrado. Fue este residente germano el que se encargó de allanarle el camino hacia el parqué. Visitante habitual de Gran Canaria, conocía a un miembro del equipo del Gran Canaria, le habló de un chaval de medidas desproporcionadas y éste a su vez transmitió el mensaje a los responsables de la cantera del equipo amarillo.

El jugador más alto de la NBA

Una fotografía de Edy al lado de una puerta, despertó la curiosidad de los entrenadores del Gran Canaria y emprendieron el viaje hasta Cabo Verde para conocerle en persona  Así se gestionó una prueba con el caboverdiano en Las Palmas de Gran Canaria y poco tardaron en darse cuenta de sus nulos conocimientos del baloncesto. Aun así, la predisposición de Edy a cambiar de vida, sirvieron para darle una oportunidad e ingresar en la cadena de filiales. Ocurrió en 2009. Seis años después de ese episodio, aquel muchacho que aterrizó en Gando sin haber botado nunca antes una pelota, dará el salto a la NBA.

Será el jugador más alto de la temporada 2015/2016 con una estatura de 2.21 metros y que ya le sirvió para brillar en el apartado reboteador con el Gran Canaria en sus dos campañas en la Liga ACB. Al otro lado del Atlántico le auguran un futuro prometedor. De hecho, Himar Ojeda, director de scouting internacional de los Atlanta Hawks, se atreve a pronosticar que será titular en su primer año. Sin duda, se trata de una de las grandes apuestas de esta casa, tras ser elegido en el puesto 43 del draft y, por tanto, tendrá un contrato garantizado.

Ha participado los dos últimos años en las ligas de verano de la NBA, ganándose incluso el elogio de un tal Larry Bird. El legendario jugador de los Boston Celtics quedó prendado por su gran juego de piernas y la coordinación de los movimientos en un hombre tan alto. La suerte le ha sonreído en la lotería del draft. Jugará en los Hawks, el equipo más europeo de la competición, y donde cada pieza es importante. Mike Budenholzer fue discípulo de Gregg Popovich y del entrenador del San Antonio Spurs absorbió un concepto del juego que no se aprende en las academias de este país, pero que imprime a la franquicia de Atlanta.




Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*